Turismo Zamora

CURIOSIDADES


Los Gigantes

Como en muchas ciudades de España, Zamora cuenta con la tradición de sacar por la ciudad los Gigantes y Gigantillas que animan sus calles creando un ambiente festivo y alegre.
Tradición ancestral, se sabe que los Gigantes acompañaron la procesión del Corpus en el año 1593. Estos Gigantes son cuatro y posiblemente ya en el siglo XVII se les conocía con los nombres que tienen en la actualidad. El Turco, La Negra, El Español o El Abuelo y El Ramón, son una representación alegórica de las cuatro partes del mundo: Asia, África, Europa y América.
La Asociación TRADIMUPO se encarga cada año de hacer bailar a sus gigantes al son de las dulzainas y tamboriles que los acompañan, durante la procesión del Corpus, en las Fiestas Patronales de la ciudad, San Pedro, y cuando la ocasión lo requiere. En el año 2005 nace en la ciudad, la Asociación CAPITONIS DURII que también siguen la tradición de los Gigantes y Cabezudos. Sus Gigantes son una representación de personajes históricos que participaron en el “Cerco de Zamora”. Doña Urraca, Arias Gonzalo, El Cid y Bellido Dolfos.
Entre las actividades que organizan, precisamente está la representación de “El Cerco de Zamora” en la que participan tanto sus Gigantes como actores de la ciudad.


La Tarasca

El mismo día en que se celebra la procesión del Corpus, la “Tarasca” también desfila por las calles de la ciudad.
La “Tarasca” es la representación de Santa Marta luchando con el malvado dragón en la localidad francesa de Tarascón. El Ayuntamiento encargó su creación al imaginero zamorano Ramón Álvarez que la entregó a la ciudad en el año 1886.
Con el tiempo se fue perdiendo en el olvido hasta que en el año 1999, el Ayuntamiento encarga su restauración a la “Agrupación Belenista La Morana”. Así, Santa Marta a día de hoy, vuelve a tener todo su esplendor, incluso el terrible dragón de nuevo expulsa humo por sus fauces para hacer aún más temible su presencia.


Leyendas

“El Motín de la Trucha”

Una grieta, en uno de los muros de la Iglesia de Santa María La Nueva, recuerda un suceso que aconteció en el año 1158. El inicio, una pelea entre el sirviente de un noble y un plebeyo por la compra de una trucha. El final, el levantamiento de un pueblo contra los nobles y la quema de la iglesia con ellos dentro. La leyenda, la Forma Consagrada abandona la custodia y desaparece por “esa grieta” de la iglesia para protegerse de la destrucción.

“La Cabeza de Piedra”

Una leyenda triste, de un amor imposible. Los protagonistas, D. Diego de Alvarado y su amada Dña. Inés Mansilla. Él un joven noble arruinado y ella la hija de un adinerado noble de la ciudad que no permitía su unión. Para conseguirla, D. Diego decide entrar en la Catedral y robar el oro y las alhajas, allí depositadas, para concluir la obra de la nueva Seo. Al intentar salir por una ventana, ésta comenzó a cerrarse de tal forma que lo asfixió. Doña Inés al enterarse de la terrible noticia, ingresó en un convento de clausura. Triste historia de Don Diego, cuya cabeza podrás ver petrificada en la fachada sur de la Catedral.


Ruta de los Belenes

El primer belén del que se tiene noticia fue exactamente un Belén viviente creado por San Francisco de Asís en el año 1223. Después de un viaje a Tierra Santa, quedó muy impresionado al rezar en la gruta donde nació Jesús. Al regresar a los Lugares Santos se le ocurrió la idea de representar el nacimiento de Jesús en una cueva de la población de Greccio (Italia). Para ello invitó a los habitantes de esa población a formar parte del nacimiento. Desde entonces, esta costumbre se extendió entre las familias cristianas.
En Zamora, como en muchos otros lugares de España, hay una gran tradición belenista. Instituciones, parroquias, comercios, hospitales y algún particular, se suman a esta tradición que hacen las delicias de ciudadanos y visitantes durante la Navidad. Los Belenes más esperados son los que se montan en la iglesia de la Encarnación (Edificio de la Diputación de Zamora), en la Catedral y el Nacimiento del Ayuntamiento de Zamora que en los últimos años se puede visitar en el Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales. Tanta tradición hay que en 1999 se fundaba la Agrupación Belenista la Morana cuyo principal objetivo es difundir el “belenismo”. Ellos son los artífices del montaje del Nacimiento de la Diputación de Zamora y del Ayuntamiento de la ciudad. La Asociación “Amigos de la Catedral”, son los propietarios y los encargados del montaje del magnífico Belén “Napolitano” que se expone en la misma Catedral.
La Oficina Municipal de Turismo dispone de un documento que se elabora todos los años con la situación y horarios de los Belenes que se pueden visitar en la ciudad. Información útil:
Agrupación Belenista La Morana:
- Tel. 636 501 866.
- Email. agrupacionlamorana@gmail.com
Asociación “Amigos de la Catedral”:
- Tel. 618 166 813.
- Email. amigoscatedralzamora@hotmail.es


Momentos

Dentro de la Iglesia de la Magdalena, no te pierdas...

El magnífico sepulcro que alberga. Una misteriosa dama enterrada en un elaborado sepulcro lleno de simbología. Hacia el año 1200 se realizó esta maravillosa obra que conjuga perfectamente la doctrina cristiana con tradiciones profanas. No pierdas de vista los ángeles, ellos nos señalan el principal tema del sepulcro.

Un momento, un lugar

Un lugar para no perderse y para perderse, para relajarse e imaginar. Acércate a la Playa de los Pelambres, en cualquier momento cruzando andando cualquiera de los puentes de la ciudad. Desde allí, el Duero, la muralla, las aceñas, la Catedral. En definitiva, la historia de una ciudad.

Lo más natural. “Las márgenes del río”

Una parte más de la ciudad para disfrute de paseantes y deportistas. En sus márgenes largos senderos para recorrer. De un lado, desde Olivares a La Aldehuela, pasando por Los Tres Árboles y del otro de Cabañales hasta la Playa de Los Pelambres. Pasa por debajo de sus puentes, cruza por las pasarelas hacia las islas del centro del río, escucha el murmullo del agua que provoca el azud y… para reponer fuerzas, una parada en cualquiera de los merenderos existentes.


Recetas de platos típicos zamoranos

ARROZ A LA ZAMORANA
Ingredientes
- 300 grs de arroz
- ½ morro de cerdo
- Una oreja de cerdo
- 100 grs de chichas
- 100 grs de jamón
- Dos hojas de laurel
- Aceite de oliva
- Dos dientes de ajo
- Pimentón
- Agua

Preparación:
- Limpiar bien el morro y la oreja y se cortan en trozos pequeños. Se corta el jamón en trocitos.
- Se cuecen la oreja y el morro en una cazuela con abundante agua, un poco de aceite y un pellizco de orégano. Cocer a fuego suave hasta que estén tiernos.
- Se rehoga el jamón y las chichas en una cazuela con un chorro de aceite de oliva hasta que se doren. Echamos el arroz y el pimentón, rehogar un minuto, añadimos la oreja y el morro junto el caldo en el que se han cocido (el triple de agua que de arroz). Dejamos cocer hasta que estén hechos ajustando la sal y añadiendo caldo caliente si fuera necesario hasta que se haga el arroz.

BACALAO A LA TRANCA
Ingredientes:
- 1 ½ Kg. De bacalao
- 10 ó 12 ajos
- Aceite y pimentón

Preparación:
- El bacalao troceado lo ponemos en remojo 48 horas, cambiándole el agua cuatro o cinco veces (depende del grosor del bacalao)
- Una vez desalado, ponemos el bacalao en una cazuela, cubierto de agua y lo arrimamos al fuego, cuando quiere empezar a hervir lo retiramos y lo vamos sacando con una espumadera para una fuente, con cuidado para que no se deshaga y con la piel para abajo. Regamos con un chorro de aceite crudo y un par de cazos de agua de cocción.
- En una sartén ponemos aceite en abundancia y freímos los ajos en láminas, antes de que se doren retiramos la sartén del fuego para que pierda calor, echamos el pimentón y se vierte sobre el bacalao.

CAÑAS ZAMORANAS
Ingredientes:
Para la masa:
- Un vasito de vino blanco.
- Un vasito de aceite.
- Un vaso de agua.
- Harina (la que empape).
- Un pellizco de sal.
- Aceite en abundancia para freir.
- Azúcar para espolvorear.
Para la crema de relleno:
- Un litro de leche.
- Una corteza de limón.
- Tres yemas.
- Diez cucharadas de azúcar.
- Cuatro cucharadas de maicena.
- Un trocito de mantequilla.

Preparación:
Preparamos la masa en una fuente mezclando aceite, vino y agua. Batimos con la mano hasta dejarlo cremoso y mientras removemos, añadimos la harina y el pellizco de sal, poco a poco hasta que no se pegue a las manos. Hecha la masa, formamos una bola y la dejamos reposar en lugar fresco una hora. Ya reposada, se extiende sobre una superficie lisa con un rodillo enharinado y se divide en tiras finas (de unos 12 cm. de ancho), se enrolla en las cañas o moldes y se fríen en abundante aceite. Las sacamos y escurrimos en papel absorbente. Las desmoldamos con cuidado y cuando estén frías las rellenamos con la crema pastelera. Las espolvoreamos con azúcar.
Para la crema:
Ponemos en un cazo ¾ l. de leche con la corteza de limón a hervir. En un tazón mezclamos el ¼ l. de leche restante, yemas, azúcar y maicena. Removemos todo hasta que esté hecho una pasta sin grumos (pueden batirse todos los ingredientes juntos en la batidora). Esta mezcla la añadimos poco a poco, sin dejar de dar vueltas, a la leche que tenemos al fuego. Bajamos el calor y removemos hasta que hierva 3 ó 4 minutos. Separamos del fuego, añadimos un trocito de mantequilla y seguimos removiendo de vez en cuando para que no se haga corteza. Dejamos que se enfríe para rellenar las cañas.